Españoles J+J+J+J+J = 5J

Tras algunos cuantos siglos, la vetusta España de piel de toro y de madre Santa y Patrona pide (¿Amablemente?), igual que lo hicieran en su tiempo los Reyes Católicos que los “no autóctonos” (¿es esta es la palabra?) se conviertan a la “costumbre española”. Las primeras preguntas (de entre las muchas que se aparecen una y otra vez en mi mente) son: ¿Cuál es la costumbre de España? ¿Qué se ha de hacer para ser español? Porque claro, habrá que dar un modelo a emular a estos “bárbaros”, ¿verdad? A ver… déjenme pensar… se me hace harto complicado. No se bien si hemos de establecer como ejemplo a un hombre de mediana edad, con una hipoteca sobre los hombros (Sísifo corrió mejor suerte, seguro) y viviendo de sueños prestados (trinomio: piso, familia, empleado “indefinido”), o quizás una mujer (venga, de mediana edad también) que lo único que llega a conciliar algunas veces, sin alevosía ni nocturnidad, es el sueño. Sea como fuere, se me antoja (ya sin entrar en los estereotipos de las distintas naciones de esta España) imposible y estúpido querer dibujar a un ciudadano español, al igual que ocurre con una ciudadana española, sin caricaturizar sobre él, su madre o la vecina que le mira con ojitos todas las noches. Pero seguro que si pido ayuda a una habitante de Toulouse o a un ciudadano de Brigthon, sabrían decirme las costumbres “auténticas” de los españoles 100% pata negra (5J), y apuesto a que a muchos de los que estamos aquí no nos haría gracia alguna. Bueno, pues me quedo aquí, en dar respuestas a las primeras inquietudes que me asaltaron al escuchar que existen costumbres del todo españolas que ningún otro espécimen tiene, y que por supuesto, para habitar (que no digo vivir) en España son necesidad de primer orden. Debe ser que los “españoles españoles, de España España” no han de aprender nada más de ninguna otra cultura porque ellos (y ellas, claro está) vienen de una raza única que jamás se ha visto invadida, ni colonizada ni nada de esas “jugarretas” de la Historia (y menos invadir ellos, que lo que llevaron fue cultura y buenas maneras). Les podrá distinguir de otras etnias, entre otras cosas, por sus responsables hosteleros, tan cualificados como para traerles un cortado y un nosequé con enorme eficacia. La misma que suelen tener para cambiar el precio de los boquerones en vinagre si la que está sentada en la terraza es mi amiga de Toulouse o mi primo de Brighton ¿Los recuerdan? Miss Carrusel